11 feb 2014

"La humildad es necesaria para aprender"

El siguiente párrafo fue extraído del libro "Krishnamurti Esencial" de editorial Kairós. Corresponde al capítulo 10: "Amor, libertad, bondad y belleza son uno” (Charla pública en Bombay, La India, 14 de febrero 1984).

Jiddu Krishnamurti o J. Krishnamurti, fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual. Nació el 11 de mayo de 1895, en Madanapalle, India y falleció el 17 de febrero de 1986, en Oaji, California, Estados Unidos. Sus principales temas incluían la revolución psicológica, el propósito de la meditación, las relaciones humanas, la naturaleza de la mente y cómo llevar a cabo un cambio positivo en la sociedad global. Para conocer su biografía les dejamos el siguiente enlace: http://www.fkla.org/krishnamurti/biografia.html

“Por favor, les recuerdo cortésmente que estamos juntos investigando con profundidad, con seriedad, y con mucha honestidad cómo vivir una vida que realmente sea un gran arte, de manera que vamos a investigarlo un poco más. La humildad es necesaria para aprender, ¿no es así?; la humildad, no la modestia ni el aceptar a medias, porque para aprender hace falta mucha humildad, y la mayoría de nosotros no tiene esa cualidad de la
humildad; no se trata de la humildad de dar algo a alguien que respetamos, eso no es humildad eso es meramente aceptar la autoridad y adorar esa autoridad.
La humildad es necesaria para comprender esta extraordinaria complejidad de vivir, humildad y libertad.
Todos creemos que somos libres de hacer lo que queramos, de realizar nuestros deseos; uno de los postulados de la sociedad es que cada uno puede hacer lo que exactamente quiere, y eso es lo que hacemos: queremos ser ricos, expresar lo que pensamos, hacer las cosas a nuestra manera, somos muy inflexibles en nuestras opiniones, en nuestras conclusiones, queremos ser libres para elegir, y a eso le llamamos “libertad”, pero esa libertad genera enorme confusión y estragos en el mundo, cada uno expresando sus propios deseos particulares, compitiendo”.

13 ene 2014

"Masakatsu Agatsu"

El siguiente texto fue extraído del libro "Aikido: The way  of Harmony" escrito por John Stevens bajo la dirección de Shirata Rinjiro. 

"El lema del entrenamiento en Aikido es Masakatsu Agatsu, “Al actuar en concordancia con la verdad, siempre emergeremos victoriosos”. 
En el dojo entrenamos de manera formal. Originalmente esta palabra (Sánscrito: Bodhimanda) se refería  al área de iluminación del Buda Shakyamuni; ahora se aplica a cualquier sitio de entrenamiento donde se practica la Vía. Como lugar sagrado de aprendizaje y esfuerzo decidido,  debe mantenerse limpio y libre de distracciones. Todo debe ser tan simple como sea posible. Compórtese en el dojo de la misma forma en que lo haría en un templo o en una iglesia. Siempre haga una reverencia  al entrar y al salir. 
Antes de practicar, una sesión de calentamiento de veinte minutos o más es  aconsejable para  preparar el cuerpo y la mente. El cuerpo debe estar lo suficientemente elongado para prevenir las lesiones, y la mente lo suficientemente calmada para fomentar una visión clara. Además de los ejercicios de calentamiento básicos de Aikido, Sensei Shirata recomienda un ciclo completo de respiración-meditación. 
     Los compañeros de práctica deberían ser siempre abordados con gratitud y respeto.  Aikido es la Vía de los hombres y las mujeres gentiles –cuando nos inclinamos entre sí para saludarnos bajamos la cabeza  hasta el suelo.  Es la misma reverencia  que se efectúa ante un altar shintoísta, un gesto de honor y confianza. Un exponente del Aikido sólo espera la más alta forma de  conducta de sus compañeros practicantes. Desafortunadamente, demasiado a menudo topamos con personas equivocadas, incluyendo instructores, que se enorgullecen de su capacidad para sacudir en  el tatami  a los compañeros más débiles mientras se niegan a ser arrojados (cualquier persona con un poco de entrenamiento y un poco de fuerza muscular puede resistir fácilmente ya que uno sabe de antemano qué técnica será aplicada). Nunca debemos huir ante cualquier desafío, y aprender a hacer frente a cualquier ataque es un elemento importante en nuestra práctica. Pero si no hay nada más que resistencia, ya no será Aikido. No hay armonía, no hay amor, no hay kokyu, no hay ningún significado, en cualquier tipo de lucha. El propósito del entrenamiento del Aikido nunca es  para adquirir el dominio sobre los demás,  con tal pensamiento uno es derrotado desde el principio - y es por eso que las competencias  están estrictamente prohibidas. El Fundador nos instruyó a "atacar a los oponentes con el poder del amor, enlazarlos  con nuestro afecto". 
Cuando ejecute las técnicas, no piense en términos de someter a su "oponente", concéntrese en el perfeccionamiento de su movimiento (tai-sabaki) y coordinar el flujo de Ki y Kokyu con el de su compañero.  Preste una meticulosa atención en el desarrollo de la respiración adecuada, la correcta postura de pies, la cadera y las manos, mantener el equilibrio adecuado, el tiempo, y todos los otros complejos factores que intervienen en cada técnica. No “mire a” su pareja, sino “observe a través” de él o ella. Cada encuentro es un Shinken Shobu, una lucha a muerte, no con su compañero, sino con su ser inferior. 
Si entrenamos sinceramente, todos los días habrá un progreso, una nueva técnica que se descubre, otra con la que aprendemos a lidiar mejor, nuevas ideas ocurrirán. Este es el camino que el Fundador nos abrió, y cuando ya no haya distinción entre la vida cotidiana y la práctica de Aikido es que realmente estaremos siguiendo el Camino de la Armonía". 

12 dic 2013

Receso

Les informamos que a partir del martes 24 de diciembre y hasta el jueves 2 de enero de 2014 inclusive, no habrá actividad en el Aikido Urrutia Dojo.
A partir del viernes 3 de enero de 2014 retomaremos las clases en sus habituales días y horarios.
Salud!
Felices Fiestas,
Aikido Urrutia Dojo