9 sept 2013

"El Arte de la Paz"

El siguiente párrafo fue extraído del libro "El Arte de la Paz", que recopila enseñanzas, charlas y escritos de Morihei Ueshiba.



"El arte de La Paz funciona en todas las partes de la tierra,
desde la vastedad del espacio hasta la más pequeña planta 
o hasta el más pequeño animal. 
La fuerza de la vida lo penetra todo 
y su fortaleza es ilimitada. 
El arte de la paz nos permite percibir 
y recurrir a esa enorme reserva de energía universal. 

Ocho fuerzas sostienen la creación: 
Movimiento y quietud, 
Solidificación y fluidez, 
Extensión y contracción, 
Unificación y división. 

La vida es crecimiento. 
Si detenemos el crecimiento, técnica y espiritualmente 
somos tan útiles como cadáveres. 
El arte de la paz es la celebración del enlace del cielo, 
la tierra y la humanidad. 
Es todo lo verdadero, lo bueno y lo bello. 

Una y otra vez será necesario que te retires 
entre las montañas profundas y valles ocultos 
para restablecer tu lazo con la fuente de vida. 
Inspira y déjate llevar a los confines del universo; 
espira y deja al cosmos regresar dentro de ti. 
Luego aspira toda la fecundidad y vitalidad de la tierra. 
Por último, combina el aliento del cielo 
y el aliento de la tierra con el tuyo propio. 
Transformándote en el aliento mismo de la vida. 

Todos los principios del cielo y de la tierra están vivos dentro de ti. 
La vida misma es la verdad y esto nunca cambiará. 
Todo, en el cielo y en la tierra, respira. 
La respiración es el hilo que ata la creación y la mantiene unida. 
Cuando la miríada de variaciones de la respiración universal puede ser percibida, 
nacen las técnicas individuales del arte de la paz". 

6 ago 2013

"El Sutra de la Gran Sabiduría"

El siguiente párrafo fue extraído del libro "El Sutra de la Gran Sabiduría".



"La  verdadera libertad se obtiene a través del sacrificio del ego.  Dar una gran importancia a su propia persona no es la verdadera libertad. Muchos sufrimientos y problemas surgen de una actitud así.
Si el espíritu está en total armonía con el Orden Cósmico, cuando es mushotoku (Sin Meta, sin motivo, sin búsqueda de provecho, o beneficio, o reconocimiento), ya no hay nada que temer por nuestra propia persona. El hombre moderno evoluciona en el miedo y en la ansiedad, debido a un apego excesivo a su ego, desarrollado por el medio en el que vive.

Sus relaciones consigo mismo y con los demás son un tinglado frágil de los lazos neuróticos. Se vive siempre en el miedo de perder, en el deseo de obtener. Pero todo es MUJO: CHO GO MUJO, todo es impermanente, relativo, sin realidad. Todo nace, vive y desaparece. No hay nada que perder, nada que obtener. El hombre nace y se encamina inexorablemente hacia la muerte. ¿Qué es lo que se puede retener?
   

Cuanto más desea el hombre ser libre, menos lo es, ya que su deseo de libertad proviene de la búsqueda de la satisfacción de sus deseos. La libertad buscada en este caso es la expresión de un apego reforzado al ego. Es la expresión de una huida que va en contra del Orden Cósmico y que aprieta las mallas de la red en la que se encuentra prisionero: su propio ego. Cuanto más fuerte es el ego, más se cierra la red".

11 jul 2013

"Sincronizar la energía con los pulsos naturales del planeta"

El siguiente texto fue extraído del libro "Medicina Tradicional China" de Daniel Reid, Editorial Urano.
       " Si promovemos y protegemos la pureza fundamental, el equilibrio natural y la armonía inherente a los Tres Poderes (el Cielo, la Tierra y la Humanidad) y los integramos con los Tres Tesoros (el cuerpo, la energía y la mente), podemos evitar las enfermedades, impedir la degeneración y prolongar la vida del mismo modo que podemos destruir la salud y acelerar la muerte a través de la ignorancia y la violación de las leyes naturales que rigen la vida sobre la tierra. Lo único que realmente le hace falta a la vida para conseguir los objetivos de la salud y la longevidad es sincronizar sus energías con los pulsos naturales del planeta y los ritmos del cosmos de los que brota la vida..."

Daniel Reid
       "Uno de los motivos fundamentales de la importante crisis de la salud humana que tiene lugar actualmente en todo el mundo es el hecho de que el estilo de vida urbano moderno y la tecnología industrial han aislado y alienado a la humanidad alejándola de los ritmos de la naturaleza y el cosmos, el contexto en el cual la vida humana se ha desarrollado en armonía durante millones de años.
Un principio básico del punto de vista orgánico de la humanidad, la naturaleza y el cosmos es que todo lo que sea beneficioso para la totalidad lo es también para las partes que la componen. Aunque la actual medicina estadounidense, no comparte el punto de vista de la medicina tradicional china, la opinión que tienen los indígenas americanos sobre la salud humana presenta notables semejanzas con el enfoque chino, como demuestra esta declaración del jefe Seatle, realizada en 1854."
"La tierra no pertenece al hombre, el hombre pertenece a la tierra. Todas las cosas están conectadas. Lo que le ocurra a la tierra les ocurre a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la tela de la vida de la cual no es más que una hebra. Lo que le haga a la vida se lo hace a sí mismo. "

       En las enseñanzas recopiladas en el libro "El Arte de la Paz", que proceden de las charlas y escritos de Morihei Ueshiba, podemos encontrar los mismos principios. He aquí un ejemplo:

“Debes saber que todos tenemos acceso a cuatro tesoros: 
la energía del sol y de la luna, 
la respiración del cielo, 
la respiración de la tierra 
y el flujo y el reflujo de la marea. 
Aquellos que practican el arte de la paz 
deben proteger los dominios de la madre naturaleza, 
divino reflejo de la creación, 
y mantenerla fresca y bella. 
La calidad del guerrero da origen a la belleza natural. 
Las técnicas sutiles de un guerrero surgen tan naturalmente 
como aparecen la primavera, el verano, el otoño y el invierno.
La calidad del guerrero no es otra cosa que 
la vitalidad que sustenta toda la vida”. 

“El arte de la paz está basado en cuatro grandes virtudes: 
valor, sabiduría, amor y amistad, 
simbolizadas por el fuego, el cielo, la tierra y el agua. 
La esencia del arte de la paz 
es limpiar tu ser de malicia, 
armonizar con tu ambiente 
y despejar tu sendero 
de todos los obstáculos y barreras. 
La única cura para el materialismo 
es la limpieza de los seis sentidos 
(ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo y mente). 
Si los sentidos están obstruidos, la percepción se enturbia. 
Cuanto más turbia la percepción, más se contaminan los sentidos. 
Esto crea desorden en el mundo 
y ese es el mal más grande. 
Refina tu corazón, libera los seis sentidos 
y déjalos funcionar sin obstrucciones, 
y tu cuerpo y alma enteros brillarán. 
Toda vida es una manifestación del espíritu. 
La manifestación del amor y el arte de la paz 
es la forma más pura de ese principio”.