21 ene 2010

Practicar el sentimiento correcto

El siguiente párrafo fue extraído del folleto del ACAM (Asociación Cultural de Aikido) del Maestro Makoto Nishida Shihan (6to. Dan, Representante de AIKIKAI y Director Técnico de la FEPAI).

Las artes marciales en general poseen una imagen violenta y masculinizada. El Aikido es un arte marcial con una filosofía muy distinta a esta imagen. En Japón, desde la antigüedad, se pensaba que la fuerza, la belleza y la corrección eran elementos necesarios para una forma de vida ideal. El Aikido expresa estos elementos a través del movimiento corporal. El uso de la fuerza genera agresión. Ahora la belleza sola no tiene valor. Cuando se trata de fuerza aliada a la belleza, se llega a la corrección (en realidad es ser digno/honesto). Ser correcto significa estar de acuerdo con las leyes de la naturaleza. También, todo lo que es correcto, a menudo es lindo y fuerte. En el Aikido, entrenamos a diario para ser más (correctos – honestos). Para que una técnica sea eficiente, es necesario ejecutar los movimientos de manera adecuada. Desplazarse correctamente significa desplazarse de forma natural, con sentimientos naturales. Poseer sentimientos naturales significa prohibir, evadir los malos sentimientos como la ira, el miedo, la tristeza y la rabia y aceptar los buenos sentimientos. Normalmente al arte marcial se lo asocia con una práctica violenta que tiene por objeto herir al otro y solo es útil como medio de autodefensa, pero en la realidad, lo que se prevé es la formación para poder sostener los sentimientos correctos aún en medio de situaciones extremas como un combate. El fundador del Aikido, después de practicar diversas artes marciales, se dio cuenta que la verdadera fuerza está en la práctica del sentimiento correcto. Después de probar ésto en la práctica, desarrolló una forma de entrenamiento creando así el AIKIDO. En el Aikido no hay competencias. Esto se debe a que en una competencia se adora al más fuerte dejando de lado la belleza y la corrección. El Aikido es un ejercicio para todo el cuerpo. Se utilizan músculos que no se utilizan en las actividades diarias, incluso aquellos próximos a los órganos internos. Se puede decir que es un masaje para todo el cuerpo. Se utilizan muchas técnicas que ejercitan las articulaciones del cuerpo para mejorar la circulación sanguínea. Para la práctica del Aikido, no se requiere de grandes esfuerzos. Con la correcta utilización de los miembros inferiores, hasta mujeres y niños pueden tirar a hombres grandes. Esto se logra con una correcta utilización de los movimientos naturales, de éstos surgen fuerzas para auxiliar. Es ésta la fuerza que llamamos KI. En el Aikido no es necesario practicar agarrado al compañero como en el Judo. Por esta razón es posible practicar con personas del sexo opuesto o en familia de forma muy agradable. El Aikido fue creado con la base de las antiguas artes marciales, adaptándolo a la era moderna. Es el costado marcial del espíritu de mejora suprema observada en la cultura japonesa. Practique AIKIDO correctamente y abra la puerta de la potencia infinita de la naturaleza.

Agradecemos a Romina Canduci por la traducción del texto.

3 dic 2009

Videos Técnicos

Aikido Urrutia Dojo Nage: Urrutia, Nicolás (3er. Dan) Uke: Piscitelli, Santiago

Musubi

MUSUBI (1)

Aikido es el estudio de la sabiduría. Si no puedes controlarte y confiar en vos mismo – si no puedes verte a vos mismo claramente – nunca podrás tener ningún conocimiento o confianza en los otros. El propósito del Aikido no es la creación de luchadores agresivos sino el refinamiento de la sabiduría y el autocontrol. La clave en este proceso y el corazón del Aikido es Musubi, cuya traducción es “unidad” o “interacción armónica”. Es el estudio de una buena comunicación. Depende de los participantes que la interacción sea productiva o inútil, amigable un hostil, verdadera o inexacta. Aikido es el estudio de la sabiduría. Si no puedes controlarte y confiar en vos mismo – si no puedes verte a vos mismo claramente – nunca podrás tener ningún conocimiento o confianza en los otros. El propósito del Aikido no es la creación de luchadores agresivos sino el refinamiento de la sabiduría y el autocontrol.

La clave en este proceso y el corazón del Aikido es Musubi, cuya traducción es “unidad” o “interacción armónica”. Es el estudio de una buena comunicación. Depende de los participantes que la interacción sea productiva o inútil, amigable un hostil, verdadera o inexacta. Musubi, a medida que se va refinando, puede significar la habilidad de controlar o alterar una aproximación hostil en un encuentro saludable, o un ataque en un apretón de manos. Musubi es a la vez un método de aprendizaje y el objetivo de estudio y en su último refinamiento, está relacionado con la habilidad de controlar los encuentros para bien. Debe ser enseñado y estudiado de acuerdo a los principios que ejemplifica, para que la conciencia de los estudiantes pueda ser refinada junto con sus movimientos físicos. Por lo tanto debe ser enseñado a través de una buena interacción y una firme, pero amable, guía. Aprender a responder ataques con Musubi es un proceso largo y difícil.

El estudiante principiante no está preparado para tratar con ataques reales – como golpes y patadas- con calma mental o movimientos físicos propicios. Los agarres les permiten a los principiantes estudiar las técnicas sin miedo, manteniendo la integridad física mientras se aprenden las respuestas correctas. En vez de entablarse en lucha y competición, los estudiantes pulen tanto los movimientos físicos, como la mente. La práctica de los principiantes usualmente comienza con agarres estáticos. Estos agarres tienen la ventaja de proveer el contacto físico entre los compañeros de práctica, de tal forma que ambos puedan sentir que el movimiento funciona. Esto posibilita el estudio de una postura correcta, trabajo de pies y posición del cuerpo. La cooperación es muy importante en el entrenamiento. Tanto nage como uke tienen esa responsabilidad. Mientras nage debe entrenar para unirse con los ataques, uke debe aprender a atacar de una forma que sea apropiada a la técnica que está siendo estudiada y de proveer las condiciones apropiadas para el aprendizaje.

El entrenamiento de Aikido, permite entrenar tu mente, mantener calma y visión de tal forma que el miedo, la ira o la falta de confianza no distorsione los movimientos del cuerpo. En vez de enfrentarse con desconfianza, miedo y competitividad, uno afronta a los compañeros de práctica con concentración, sinceridad y sentimientos de disfrute. O´Sensei decía una y otra vez a sus estudiantes que los principios que rigen la naturaleza son los mismos que rigen al Aikido. En tu vida fuera del Dojo, hay menos oportunidad de contacto físico con los otros, pero las lecciones aprendidas durante la práctica pueden ser aplicadas en beneficio de tus relaciones con otros y con la humanidad en cuanto conjunto. El proceso de remoción de prejuicios y pensamientos negativos y la creación de una nueva conciencia inclusiva no debería cesar nunca.Es importante recordar que para lograr el Musubi en la práctica, se debe establecer relaciones de confianza con los compañeros de práctica. Sin confianza no se puede entrenar Aikido.

El Bujutsu de la antigüedad, cuyo fin era dejar fuera de combate al adversario, desarrolló luchadores muy hábiles, pero no necesariamente promovió mentes iluminadas. En la mayoría de los casos, se desarrollaba en ellos desconfianza y paranoia. El propósito del aikido, al contrario, es el desarrollo y refinamiento del espíritu – ganar fortaleza a través de la sabiduría, no la brutalidad. La diferencia entre el bujutsu antiguo y el Aikido, en tanto entrenamiento vigoroso e intenso, es la diferencia existente entre un fuego descontrolado y el fuego de la forja. Uno destruye y mata; el otro siendo igual en intensidad, mejora y da forma a los metales crudos y los vuelve objetos de belleza y fortaleza flexible.Son las cualidades de confianza, cooperación, apertura mental y generosidad en la práctica de Aikido las que permiten a los estudiantes abandonar los miedos que los limitan e inhiben, en su habilidad para interactuar con los otros. Por lo tanto sin Musubi, Aikido no es sino otra forma de combate.

(1) “Los Principios del Aikido”, autor Mitsugi Saotome Shihan (1989).